Día 3. Primer acercamiento al centro histórico

Lunes, 29 de diciembre de 2008
Calleja de las Flores. Al fondo la Mezquita.

Algo hipnótico sucede con el colchón de los invitados que les provoca un profuuuuuundo sueño que se prolonga durante horas y horas, tragándose las madrugadas cual agujero negro. Nuestros Protagonistas no son una excepción. Si bien la caminata de ayer tuvo una duración y extensión considerables, no justifican por sí solos que el día de hoy haya comenzado a las 12:30 para nuestros Protagonistas. La culpa es del colchón hipnótico, está claro.

Teniendo en cuenta que el Hermano del Protagonista vuelve del trabajo a las 14:20 (sí, sí, "y veinte", caprichosamente puntual) y que el Protagonista quería recibirlo con la comida hecha, se comprende perfectamente que el desayuno fuese algo completamente efímero. Consistió en un cafecito casi atragantado, sin tostadas ni nada porque sino, como bien nos enseñaron en la infancia, "después no tienen hambre".

El almuerzo consistió en unos churrascos con papas fritas y huevos fritos, preparado todo por nuestros Protagonistas. Lourdes se unió en esta ocasión y trajo de aperitivo unas riquísimas "empanadas de jamón y queso", entrecomilladas porque no son empanadas tal y como se conocen en Argentina, sino que es más bien una tarta de hojaldre.
La cuñada de los Protagonistas estaba de guardia y la sobrina no vino (pregúntenle a ella, yo no sé) así que comimos 5.
En esta ocasión no hubo siesta tan solo una breve sobremesa y salimos todos de turisteo, excepto el Hermano, que tenía que trabajar. El destino: el casco histórico de Córdoba, "La judería". El día seguía feo y no invitaba a grandes cosas, sumado al hecho de que oscurece muy pronto, así que podemos decir que fue un primer acercamiento, ya que esta zona de Córdoba es la más linda y emblemática, y por lo tanto, la que más tiempo requiere para conocerla y disfrutarla.

El paseo consistió principalmente en rodear la Mezquita, entrando al casco histórico desde una de las puertas de la muralla que lo separa del resto de la ciudad, para finalmente salir por otra puerta y bordearla, que bien lo merece. Todo está en fotos y en breve, en video.
El alto en el paseo fue también uno de los más característicos que se puede realizar por la zona: un té en una tetería típica mora, a 20 metros de la Mezquita. Té moruno (hierbabuena) para Adriana, batido (licuado) de fresa (frutilla) para Lourdes y Tito, y té "Mil y una noches" para Mariano. Quedó pospuesta la cata de la cachimba de frutas, que tanto llamó la atención de nuestros Protagonistas.

Concluímos el recorrido yendo a la "Calleja de las Flores", que como bien indica su nombre es una callecita con adornos florales típicos con unas vistas muy fotogénicas de la torre de la Mezquita; y terminando de ver diversos negocios de souvenires que se amontonan en torno al monumento más característico de Córdoba.

Finalmente, Lourdes, además de ofrecerse como cicerone vernácula, hizo de chofer dejando a los Protagonistas y el sobrino sanos y salvos en casa.

Cena ligerita/recalentada, película, cafecito y a la cama.

2 comentarios:

Lau dijo...

La sobrina del Protagonista no sabía que había papas fritas con huevo, sino, hubiese ido!!!!

Anónimo dijo...

Yo recomendaria que hicieran caminar a los viajeros y mucho porque desde aca se esta notando un leve y unico protagonismo "LA COMIDA" Bueno por aca todos bien.- Besos para todos

Publicar un comentario